-parece que podria llover toda la noche
-¿toda esta noche? ¿o tan solo la noche del mundo?
Mientras respondia, la lluvia, interesada por la replica interrumpio un segundo su descenso.
Ninguno de los dos se dio cuenta de eso.
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al costo:
Un personaje con aspecto casi de ogro -a excepcion de la gran talla- azota contra la barra del bar. Una pequeña inspeccion, y el hombre que lo atiende sabe que fue lo que le hizo llegar. Le ofrece una pequeña copa.
-lios de amores
-aja
-es el lugar incorrecto. nos sobran los Pirrips
-¿quiere decir que eludiras tu reponsabilidad de cantinero? -le dice, con ojos brillantes-
-estoy harto de eso. mira -extendiendo su mano a una porcion de los parroquianos, cabizbajos unos, con la mirada extraviada otros- la mitad de los que han llegado aqui, vienen penando por un amor mal correspondido. Platica mejor con ellos: conseguiras aburrirlos. Los otros -señalando las mesas bulliciosas junto a las ventanas- vienen a contar con presuncion, las mil faldas que han encontrado el piso de su dormitorio. Intenta congeniar con ellos: los divertiras con tu historia, le daras un motivo para sentirse utiles. Seguro te preguntaran por ella. Que si es bonita, que si podria salir con ellos . . .
Su intentos por una platica fueron en vano. La primer persona que encontro estaba demasiado ensimismada en su sufrimiento, que rompio a llorar despues de las primeras veinte palabras, olvidandolo por completo. La segunda, comenzo a condenar a la persona que lo habia abandonado, creando toda clase de situaciones, la mayor parte completamente fuera de la realidad, para explicarle a el su partida. Mientras avanzaba la noche, nuestro personaje llego al punto de desconfiar de las personas que le prestaban atencion, sospechoso de sus motivos.
Cansado, escapa del barullo para sentarse a un lado de un viejo piano. Baja un poco la mirada, y cuando intenta tomar su vaso, este a quedado vacio. Escucha como el piano emite una ligera nota sostenida, como si fuera de satisfaccion. Sonrie al pensar en una idea loca que le pasa por la cabeza.
Regresa de la barra, ahora con un par de copas, llenos de la bebida mas cara que pudo encontrar.
Esforzandose por recordar un par de canciones que aprendio desde niño, comienza a bailar las manos a lo largo de clavijas blancas y negras. Satisfecho, dedica un brindis a Apolo.
-¡mierda! ¿no pudo haber sido whisky? -escucha un agudisimo quejido
-pense que podria gustarte . . .
-esto seria digno de servirse en un tubo retorcido de laton.
Rie con la ocurrencia. Observa como mediante un complicadismo ritual, el contenido de una de las copas llega a la parte mas escondida de la caja del piano. Este no oculta un impudico sonido de agrado.
-¡anda! no creo que con esas inutiles manos estes conmigo por agrado. Si lo que necesitas es una oreja, deberias de esforzarte por hacerme olvidar mi condicion -una mirada de sorpresa es la respuesta- ¿pues que no vez? ¡no deberia de estar escuchandote! ... aunque eso podria tener solucion ... -haciendo tintinear la copa sobre su tapa-.
Nuestro personaje se levanta corriendo hacia la barra. Regresa con un par de botellas de whisky, una mirada de quien no deberia de creer lo que le esta pasando, y el extraño sentimiento solo perceptible un poco antes de la llegada de la satisfaccion.
De todas las charlas que se dieron en ese lugar en esa noche, fue sin duda la mejor. Superados los enrevesados problemas amorosos (un par de pianolas, un cuarteto de cuerdas en sus locos tiempos de juventud) y con la confianza que da un par de buenos tragos, pasaron a tratar temas (los incomodos parientes dedicados a la musica sacra, lo obsceno de las afinacciones) que solo se hablan con los amigos de mas afecto (el sueño de la sinfonica de Berlin, tal vez un papel en un par de peliculas, sobre todo si estas se tratasen de la vida de algun musico reconocido.)
Por la mañana, la policia del lugar arresto a un extraño ebrio, (a alguno de los agentes le recordo a un ogro) que, mientras tarareaba a Liszt, intentaba robarse el piano de un bar.
-me pidio que lo llevara a la playa- fue su risible justificacion.
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la tarea de hoy. Por supuesto.
1 comentario:
Interesante, muy interesante, algo loco, pero muy interesante.
Felicidades, después de miles de años puedo leer algo tuyo. Besos.
Pd.- Tal vez quieras mi opinión más detallada, tal vez la tengas si me invitas un buen trago de whisky.
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